El llamado canet de moto no corresponde a un único permiso. En España existen varias categorías para motos y ciclomotores, y elegir mal puede hacerte pagar clases o exámenes que no necesitas. Aquí aclaro qué vehículo permite conducir cada autorización, qué edad se exige, cómo son las pruebas, cuánto cuesta el trámite oficial y qué opción tiene más sentido según tu caso.
La categoría correcta depende de la moto que quieras conducir
- AM desde los 15 años para ciclomotores de hasta 45 km/h.
- A1 desde los 16 años para motos de hasta 125 cm³ y 11 kW.
- A2 desde los 18 años para motocicletas de hasta 35 kW.
- A sin límite de potencia con 20 años, dos años de A2 y un curso obligatorio.
- El permiso B con más de tres años de antigüedad permite conducir motos equivalentes al A1, pero solo dentro de España.
- La tasa oficial de la DGT para obtener un permiso es de 94,05 €, sin incluir autoescuela, reconocimiento médico ni clases.

Qué permiso necesitas para cada tipo de moto
La forma habitual en España es hablar de carnet de moto, aunque legalmente se trata de un permiso de conducción. Lo importante no es el nombre, sino la potencia, la cilindrada y el tipo de vehículo que aparece en la ficha técnica.
| Permiso | Edad mínima | Vehículos autorizados |
|---|---|---|
| AM | 15 años | Ciclomotores de dos o tres ruedas y cuadriciclos ligeros, con velocidad máxima de 45 km/h |
| A1 | 16 años | Motocicletas de hasta 125 cm³, 11 kW y relación máxima de 0,1 kW/kg. También triciclos de hasta 15 kW |
| A2 | 18 años | Motocicletas de hasta 35 kW y relación máxima de 0,2 kW/kg |
| A | 20 años | Motocicletas sin límite de potencia ni cilindrada |
En el caso del A2, la moto tampoco puede proceder de un modelo con más del doble de potencia. Por eso no basta con mirar si una motocicleta está limitada a 35 kW. Hay que comprobar también su potencia original y la documentación técnica.
El permiso A1 incluye de forma progresiva las categorías AM y A1, mientras que el A permite conducir también las motos correspondientes a A2, A1 y AM. Esta progresión resulta útil, pero no significa que se pueda saltar directamente de una categoría a otra sin cumplir los requisitos establecidos.
AM, A1 o A2 según tu situación personal
Para moverte por ciudad con un ciclomotor de 50 cm³, el AM suele ser suficiente. Aun así, si tienes previsto comprar una 125 cm³ en poco tiempo, yo valoraría el A1 o el permiso B con la antigüedad necesaria, porque obtener primero una autorización muy limitada puede acabar encareciendo el recorrido.
Cuándo tiene sentido el AM
El AM está pensado para ciclomotores cuya velocidad máxima no supera los 45 km/h. Es una opción razonable para desplazamientos urbanos cortos, aunque sus limitaciones se notan en vías rápidas, pendientes y trayectos interurbanos.
No conviene confundir una motocicleta de 125 cm³ con un ciclomotor. Aunque ambas puedan parecer scooters pequeños, pertenecen a categorías distintas y requieren autorizaciones diferentes.
Cuándo elegir el A1
El A1 encaja con quien quiere conducir una moto ligera desde los 16 años. Sus límites principales son 125 cm³, 11 kW y 0,1 kW/kg, una combinación suficiente para ciudad y carreteras secundarias, pero más justa para autopista, acompañante o viajes largos.
Si ya tienes el permiso B desde hace más de tres años, puedes conducir en España motocicletas que entren en los límites del A1. Esta equivalencia es práctica, pero tiene una limitación importante: no debes asumir que se reconoce automáticamente fuera del territorio nacional.
Lee también: Mezcla 2T de aceite y gasolina - cómo acertar con el porcentaje
Por qué el A2 suele ser la opción más equilibrada
El A2 permite conducir motos de hasta 35 kW, aproximadamente 47 CV, siempre que también cumplan la relación potencia-peso exigida. Para muchos conductores adultos es el punto de entrada más lógico, porque ofrece acceso a una amplia variedad de naked, trail, custom y scooters de media cilindrada.
En mi opinión, el A2 es más interesante que el A1 cuando la intención real es viajar, circular con soltura por carretera o conservar la moto durante varios años. La potencia no lo es todo, pero una moto demasiado justa puede generar adelantamientos incómodos y una falsa sensación de seguridad al exigirle más de lo que puede ofrecer.
Cómo se obtiene el permiso de moto en España
El proceso empieza con el reconocimiento psicofísico, que comprueba visión, audición y otras capacidades necesarias para conducir. Después se presenta la solicitud y se realizan las pruebas que correspondan a la categoría elegida y a los permisos que ya tengas.
- Elegir la categoría adecuada según la moto y la edad.
- Superar el reconocimiento médico en un centro autorizado.
- Preparar la documentación y abonar la tasa de tráfico.
- Realizar las pruebas teóricas que correspondan.
- Superar las maniobras en circuito cerrado.
- Aprobar la prueba de circulación en vías abiertas cuando sea exigible.
Las pruebas prácticas de A1 y A2 incluyen maniobras como el desplazamiento de la moto con el motor apagado, el equilibrio a baja velocidad, el eslalon y distintas frenadas. Después se evalúa la conducción real, donde pesan mucho la observación, la posición en la calzada y la anticipación.
Un error frecuente consiste en practicar únicamente el circuito. Las maniobras son importantes, pero en carretera el examinador también observa cómo miras, cómo eliges la velocidad antes de una curva y si sabes mantener una distancia segura. Una conducción técnicamente correcta, pero poco preventiva, puede no ser suficiente.
Qué cambia entre el A2 y el permiso A
El permiso A no se obtiene directamente al cumplir 20 años. Es necesario tener al menos dos años de antigüedad del A2 y completar un curso de formación específico. No se trata de un examen convencional, pero sí de una formación obligatoria con asistencia completa.
La regulación vigente establece una duración mínima de 9 horas lectivas, repartidas como mínimo en dos días. Incluye una parte teórica, sensibilización sobre los riesgos, maniobras en circuito cerrado y circulación en vías abiertas, con presencia en carretera convencional.
Durante las prácticas del curso se exige un equipamiento completo. Además del casco homologado y los guantes, se emplean chaqueta y pantalón con protecciones, botas que cubran el tobillo y airbag para moto. Este último requisito es especialmente relevante porque el curso pretende preparar para motos de mayor potencia, no simplemente completar un trámite.
El A permite conducir cualquier motocicleta, pero eso no significa que sea la mejor elección para todos. Una moto de 100 CV exige más capacidad de frenada, más autocontrol y mayor margen de anticipación. Obtener la autorización es solo el inicio; ganar experiencia de forma progresiva es lo que reduce realmente el riesgo.
Cuánto cuesta y qué gastos debes calcular
La DGT fija una tasa oficial de 94,05 € para el trámite de obtención de un permiso de conducción. Esa cantidad no cubre las clases de la autoescuela, el reconocimiento psicofísico, el alquiler de la moto de examen ni el material de preparación.
El precio total cambia bastante según la ciudad, el número de prácticas y si ya tienes otro permiso. Antes de matricularte, pediría un presupuesto desglosado con estos conceptos:
- matrícula y material teórico;
- tasa oficial de tráfico;
- reconocimiento médico;
- clases prácticas y posibles clases adicionales;
- alquiler de la motocicleta para el examen;
- gastos por superar una nueva convocatoria, si fuera necesario.
Las ofertas que anuncian un precio muy bajo suelen incluir solo una parte del proceso. Lo que de verdad permite comparar autoescuelas es saber cuántas prácticas están incluidas, qué ocurre si suspendes y si la moto de examen pertenece a la misma categoría que necesitas.
La seguridad empieza antes de aprobar
El casco homologado es obligatorio, pero yo no limitaría la protección a lo estrictamente exigido por la ley. Unos guantes con protecciones, una chaqueta resistente a la abrasión y unas botas adecuadas marcan una diferencia enorme en una caída a baja velocidad.
Antes de cada salida conviene revisar la presión de los neumáticos, el estado de los frenos, las luces, los intermitentes, la cadena y el nivel de combustible o batería. Son comprobaciones de pocos minutos que ayudan a detectar problemas antes de que aparezcan en mitad de la carretera.
También debes llevar la documentación en regla. La moto necesita seguro obligatorio, permiso de circulación e ITV cuando corresponda. El permiso de conducción autoriza a la persona, pero no sustituye la documentación exigida para el vehículo.
La DGT también contempla cursos de conducción segura para motocicletas y ciclomotores. Algunos pueden permitir recuperar hasta 2 puntos, dentro de los límites establecidos, pero su mayor utilidad está en practicar frenadas, trazadas y anticipación en un entorno controlado.
La mejor decisión antes de pagar la matrícula
Antes de elegir categoría, piensa en la moto que conducirás dentro de dos o tres años, no solo en la primera que tengas en mente. Para un ciclomotor urbano puede bastar el AM; para una 125, el A1 o el B con más de tres años; y para una moto versátil de carretera, el A2 suele ofrecer el equilibrio más razonable.
Mi recomendación es llevar a la autoescuela el modelo exacto de motocicleta que quieres comprar y pedir que comprueben su potencia, peso y limitaciones. Esa revisión evita uno de los errores más caros del proceso: aprobar el permiso y descubrir después que la moto elegida no entra legalmente en la categoría obtenida.